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Entre las mejores vestidas, tres han sido los tonos triunfadores. El nude, el negro y el rojo.
Ha
habido una coincidencia casi total en la elección de estas gamas
cromáticas que son vencedoras en una alfombra roja por distintas
razones:
el
color claro ilumina la belleza, borrando rasgos de cansancio en la
cara; el negro es siempre una apuesta en la cual sentirse cómoda; y por
último el rojo, es un tono muy cinematográfico que atrae los objetivos
de las cámaras.
Empecemos por los tonos claros, nude y demás desinencias que mezcladas con brillos hacen que la belleza de nuestras actrices resplandezca.
Manuela Velasco de
Carolina Herrera. Siempre acierta porque no renuncia a su estilo:
naturalidad. Un vestido de gasa con manga larga, con incrustaciones en
cuello, pechera y delantero que en otra podría haber quedado demasiado
recatado pero que Manuela defiende sin equivocarse. Destacar el clutch de terciopelo azul.
Carolina Herrera Primavera 2012
Cayetana Guillén Cuervo de
Oscar de la Renta. Es un claro ejemplo de perseverancia. Poco a poco su
gusto se ha ido refinando hasta alcanzar un nivel en el que la actriz se
le nota cómoda y guapa. Un cuerpo ceñido palabra de honor con falda en
cascada de volantes, sólo si lo hace Oscar de la Renta puede resultar
así de elegante.
Oscar de la Renta Resort 2012
María Valverde
de Dior. Con una tonalidad muy similar al año pasado. El vestido es
precioso, lo hemos incluído entre los mejores de esta alfombra roja pero
sobre el cuerpo de la actriz no llega a encajar. El drapeado sobre las
caderas y esas mangas tan largas es dificil de llevar, sin duda. ¿Será
la pose?
Silvia Abascal, una apuesta por el brocado que podría quedar recargado pero que la transparencia del escote y mangas aligera.
Blanca Suárez con un espumeante cuerpo con trasparencias color champagne que es uno de los favoritos de la redacción de T38.
Goya Toledo con un Elie Saab. Repite o tripite con este diseñador libanés muy elegido por las celebrities
del otro lado del charco. Siempre perfecta en estas galas es muy
difícil verla con estilismos equivocados, le gusta la moda, tiene
experiencia.
Marta Etura de Gucci. Flamante vicepresidenta de la Academia, otra apuesta por un nude cuajado de brillantitos.
Michelle Jener con un Zuhair Murad. De princesita con la combinación de colores y brillos más recurrente de la noche. Los ojos se van hacia la falda de tul no apta para entrar en un taxi.
Y apunto hemos estado de pasar a las Caras B (las peor vestidas) a Macarena Gómez,
pero como nos gusta el riesgo (no sólo va a haber princesitas sobre la
alfombra) vamos a darle una oportunidad a este modelo de capas y
diferentes largos que seguro que no luce como merece. Además creemos que
es más una cuestión de pelo y maquillaje. Aprobada pese a los pelos...
Y para acabar con el apartado de los claritos, vamos con dos blancos: Verónica Echegui con un Gucci y Elena Anaya
(Goya mejor actriz) de Lanvin. En ambos casos, la importancia está en
los complementos. Elena Anaya repite estilo griego y su modelo es
también uno de los favoritos para T38.
Y hubo más blancos como el de Irene Visedo.
O Ana Álvarez
con un ceñido como es natural en Hervé Léger. Umm dificil llevar esos
vendajes y no parecer enfajada. Aprobada también pero con un estrecho
margen.
Y vamos con los negros. A
este color se le pide siempre un plus de originalidad para no caer en la
monotonía: un detalle en los hombros, la mezcla con el encaje, los
suaves drapeados... Lo que está claro es que con el negro es dificil
fallar.
Juana Acosta
de Paco Rabanne. Las líneas sobre la alfombra suelen ser fluídas pero
los cortes más estructurados se agradecen y quedan perfectos. Este
Rabanne es sobrio, equilibrado e importante. De diez.
Toni Acosta de negro con brillos, de Dolores Promesas. Elegante por la manga larga, el cuello de barco y la cola.
También con brillos pero con evidentes diferencias, Angie Cepeda viste un sirena cuajado de lentejuelas, un clásico made in Hollywood. Obvio, pues sí.
Clara Lago de Zuhair Murad con
escote asimétrico drapeado, brillante sirena hasta la cola. Elegante
aunque nos la imaginamos con un estilismo más juvenil y arriesgado. Clutch de LV.
Ana Fernández
con un impecable vestido en el que destaca el cuerpo transparente
estratégicamente adornado en el pecho. Per-fec-to. Nuevamente un detalle
marca la diferencia con este color para no aburrir.
Inma Cuesta
de Juanjo Oliva. A esto nos referíamos con el plus de un vestido negro.
Espectacular cuello-manga-escote de tul sobre un sencillísimo vestido
que de otra forma sería un salto de cama.
María León de Valentino.
Correcto drapeado de una ganadora que destaca por su naturalidad. El
look no le sobrepasa, al contrario, se le queda un pelín corto. Ella
podría haber brillado más.
Con negro pero de encaje, Leticia Dolera y María Botto,
con dos elegantísimos modelos. Una combinación con un sólo pero: suele
poner años. Es el caso de Leticia, no tanto el de María por los detalles
de las plumas y volantitos.
Eva Hache de Hannibal
Laguna. Diseñador siempre presente en cualquier edición de los Goya. La
tela arrugada le resta seriedad y encaja a la perfección en el
caracter de la presentadora.
Y Cuca Escribano arreglada pero informal con este vestido de punto y escote de vértigo que sólo ella puede lucir así de bien.
Por último, los rojos. El
color que eleva el espíritu porque hay tantos rojos como estados
emocionales. Un tono que es triunfador siempre. En T38 somos muy fans de
su carta pantone.
Leonor Watling de Miriam Ocáriz. Espléndida, dos partes del vestido que se equilibran, la superior muy lady podría funcionar incluso de día; la inferior con dos cortes es 100% noche.
Belén Rueda de Pedro del
Hierro. Un palabra de honor ¡oh! con manga larga que le queda como un
guante. Emocionante homenaje al diseñador. Diez.
Y
más rojo combinado con complementos leopardiles para el color más fiera
de la gama. Por cierto, ¿cuál el nombre de esta actriz? La redacción
de T38 ya tiene una edad, y no la sitúa. Gracias!
Fotos: telva


























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